La lacra de la mala organización

Esto es algo que me ha ocurrido en la mayoría de los sitios en los que he tenido la oportunidad de trabajar, y es que los jefes se quejan porque los proyectos no se finalizan en los plazos previstos y se rompen la cabeza intentando llegar a una solución y lo único que se les ocurre es contratar a más gente, cuando el problema real es una mala organización del departamento en cuanto a categoría profesional se refiere, porque nadie hace el trabajo que debería hacer, es decir, programadores ejerciendo de analistas, analistas ejerciendo de programadores, diseñadores gráficos “obligados ” a aprender a programar para supuestos casos de necesidad…y cosas similares.

Y lo peor es que cuanto más dinero hay en una empresa y más grande es, peor organizada está y peor se hacen las cosas.

Situaciones reales:

cambian a un analista a un proyecto supuestamente nuevo, en el que deberá hacer todo lo relacionado con su puesto: recogida de requisitos, diagramas UML, estimación de tiempos, tecnologías a utilizar, etc, etc…

Ya en el primer día se une a un equipo de personas que llevan años en un proyecto: ese supuestamente nuevo.

¿Y qué hay que hacer entonces? Lo de siempre: apagar fuegos, es decir, corregir los fallos que encuentra el usuario o desarrollar las nuevas funcionalidades que va pidiendo que, además, no son analizadas, sino que tal cual las pide se empiezan a programar.

De forma paralela se desarrollan otros proyectos, cada uno con sus respectivos trabajadores, y más de lo mismo.

Y lo curioso es que si hay un proyecto nuevo, en lugar de cambiar a los analistas que en ese momento están programando, se “sube de categoría” (sin el añadido de sueldo que eso conlleva, por supuesto) temporalmente a uno de los programadores asignados al proyecto que, además, no tiene experiencia en ese trabajo. Vale que suban a alguien de categoría, pero que se haga como debe ser: cobrando lo que debe, de forma indefinida, y con apoyo en los primeros momentos para que no se pierda y todo vaya sobre ruedas desde el principio; y no dejado de la mano de Dios y sin más ayuda que un libro e Internet, que seguro que en la primera o la segunda semana ya se vislumbra el dudoso futuro del proyecto.

Claro está, cuando llega el momento de programar se echa mano del diseñador gráfico por que los demás programadores están ocupados, y si luego hace falta alguna imagen, icono o similar, el mismo programador, analista o secretaria si hace falta, hace el dibujo en cuestión porque el diseñador está dándose cabezazos contra la pantalla intentando averigüar cómo salir del bucle infinito en el que lleva perdido una semana.

Si, esta es la cruda realidad. Un caos absoluto cuya única solución es poner a cada uno a hacer lo que sabe hacer. Programadores, a programar; analistas, a analizar; diseñadores gráficos, a diseñar…etcétera, etcétera.

Y como decía antes, cuanto más grande es la empresa…

¿Sabrán algún día ponerle remedio? Lo dudo…

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s